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La familia, la escuela más eficaz
Cada generación ofrece a la siguiente su propia experiencia moral, de conocimientos y de estructuras sociales que lo arropan; y las nuevas generaciones someten esos valores a una verificación existencial. Esa herencia y renovación es una tarea que nunca puede darse por concluida. El VI Encuentro Mundial de las Familias celebrado en México (14-18 de enero), bajo el lema “La familia como educadora de los valores humanos y cristianos”, fue parte de esa búsqueda, siempre nueva y fatigosa, de la que habla Benedicto XVI en su encíclica sobre la esperanza. [ver más] |

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El fantasma de la corrupción
El colapso de la moral social y política ha construido el andamiaje de la corrupción que es reto y tarea de los gobernantes de turno. Por debajo de la mesa, en contubernios abusivos contra el pueblo, los ilustres señores, de la maña y la prestidigitación, se llevan una ración de los bienes de todos. Como están injertados en el mundo del lujo y el confort, se saben de memoria el “modus operandi” de algunos servidores públicos y sus adláteres. [ver más]
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Por decisión pro-abortista de Obama
“Desilusión” en el Vaticano
La decisión del Presidente Barack Hussein Obama de revertir la política de Ciudad de México, abriendo el uso de fondos federales norteamericanos para la promoción del aborto en el mundo, suscitó la primera expresión de censura y desilusión del Vaticano. Un día después que Obama firmara la orden ejecutiva aplaudida por organizaciones feministas y abortistas en el mundo, el diario italiano Corriere della Sera reprodujo las declaraciones del Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, el Arzobispo Rino Fisichella, quien señaló que “entre las muchas cosas buenas que pudo haber elegido hacer, Barack Obama escogió en cambio lo peor”. [ver más] |

Pablo, apóstol itinerante
Podemos estar seguros de que Pablo no dudaba un ápice de que todo lo que hacía por Cristo estaba aprobado por éste, y que su doctrina era rectísima; pero como el mismo Pablo nos indica (Hch 24, 16), hay que obrar bien ante Dios y los hombres. Por eso buscó el espaldarazo de su misión y doctrina de parte de San Pedro, el primado de la Iglesia, y del jefe de la comunidad de Jerusalén, Santiago. Y allí se fue. Como irá después por el mismo motivo al Concilio de Jerusalén (Hch 15). ¡Y qué gran disgusto se llevó al observar el recelo con que todos le miraban al principio! No es extrañar tal actitud, pues, aparentemente, nada sabían de su conversión en Damasco. Por otra parte, ¡les había perseguido tanto! [ver más] |