| Edición 17 • 24 al 30
de abril de 2005 |
Hoy es miércoles, 7 de enero de 2009
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Quinto
Domingo de Pascua
La casa de mi Padre
P. Angel Manuel Santos
liturgia@elvisitante.biz
Para EL VISITANTE
Hechos 6, 1-7.
En la segunda parte de los Hechos de los Apóstoles se narran
las primeras misiones. Este pasaje trae la institución de
los siete ministros sagrados. Escogieron siete varones llenos del
Espíritu Santo. Los apóstoles le impusieron las
manos y les encargaron el ministerio de las mesas.
Salmo 32, 1-2. 4-5. 18-19.
Este salmo es un himno al poder y a la providencia
de Dios. Al recitarlo, los cristianos alabamos
a Cristo, muerto y resucitado, constituido por Dios Rey del universo
y providencia
de su pueblo, la Iglesia.
I Pedro 2, 4-9.
Toda la Iglesia forma un sacerdocio sagrado.
Este sacerdocio es participación del único sacerdocio
de Cristo. En Cristo, toda la Iglesia es raza elegida, nación
consagrada y pueblo adquirido por Dios.
Juan 14, 1-12.
Este evangelio es parte del discurso de despedida
de Jesús en la Última Cena con sus discípulos.
Se acercaba la hora de Jesús: la Pascua del Cordero de Dios.
Jesús exhortaba a sus discípulos a no perder la calma. Él
se va a prepararles un lugar.
El camino hacia el Padre
Tal vez lo más que turba al hombre es enfrentarse a la muerte.
La muerte duele y atemoriza porque termina con la vida terrenal
separándonos de los seres queridos. Ante la realidad de
la muerte, Jesús exhorta a los discípulos: «No
se turbe vuestro corazón ni se acobarde» (Juan 14,
27). No hay que temer a la muerte porque nunca les faltará a
los discípulos la presencia poderosa del Espíritu
de Cristo Resucitado. Jesús seguirá a su lado, aunque
no lo tengan físicamente con ellos. Estará con ellos
en la vida y en la muerte porque es Señor de vivos y muertos.
Jesús les exhorta: «Si creéis en Dios, creed
también en mí». La vocación del discípulo
es creer en Jesús, en su persona, en su evangelio y en sus
promesas.
Jesús hace una revelación a los discípulos: «En
la casa de mi Padre hay muchas mansiones». Jesús ama
tanto a sus discípulos que no quiere separarse de ellos
y desea compartir con ellos su casa del cielo. Por eso añade: «Me
voy a prepararos un lugar… Cuando me haya ido y os haya preparado
un lugar…» Jesús se va, se separa de sus queridos
para prepararles un lugar en la casa del Padre. El lugar queda
preparado por la Muerte y Resurrección del Señor.
La muerte de Jesús no sólo nos redime del pecado,
sino que nos abre la puerta del cielo preparándonos un lugar
junto al Padre. El lugar que cada fi el tiene en el cielo no ha
sido conseguido gratis. Jesús lo ha reservado con su propia
sangre derramada en la cruz. Le ha costado a Jesús sufrimiento,
derramamiento de sangre y muerte. Él ha reservado el lugar
movido por el amor eterno del Padre, que nos ama y quiere que estemos
con Él.
Para expresar ese gran amor dice: «Volveré y os tomaré conmigo
para que donde estoy yo, estéis también vosotros».
La Iglesia, desde la Ascensión del Señor, está esperando
el regreso de su Salvador en gloria. El fiel cristiano, desde el
momento del bautismo, está esperando el regreso del Señor,
que vendrá para llevarlo con Él y junto al Padre
Dios. La vida del discípulo es una espera en el amor. Jesús
se fue, pero no nos olvida y vendrá por nosotros. La muerte
no separa a Jesús de la Iglesia, mas bien lo une más
profundamente a su cuerpo místico por el misterio de la
resurrección. La muerte del fi el cristiano no lo separa
de Cristo, sino que, al morir, se une de una manera nueva al Señor
Resucitado. Pero el Señor sabe que el camino es largo desde
el bautismo hasta la muerte. Sabe que la Iglesia tiene mucho que
caminar desde su Ascensión hasta su regreso glorioso al
fi nal de los tiempos. Por eso añade: «A donde yo
voy, ya sabéis el camino». La falta de entendimiento
de santo Tomás nos ayuda a comprender mejor el mensaje,
cuando Jesús aclara: «Yo soy el Camino, la Verdad,
y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí». El único
camino hacia el Padre es Jesús. Con Jesús y a través
de Jes ús llegamos al Padre.
El camino de Jesús es la senda del amor. Jesús resumió todos
sus mandamientos en un solo: «Amaos los unos a los otros
como yo os he amado». Jesús se entrega a la muerte
amando fi elmente al Padre y amando hasta el sufrimiento a los
demás. El camino del discípulo es el mismo de Jesús,
el camino del amor. El encuentro con Cristo Resucitado en la Santa
Eucaristía es el encuentro con el mismo amor divino que
nos capacita a amar como Jesús ama.
lecturas
ABRIL |
| 24 |
+ V Domingo de Pascua |
| bl |
Misa pr, Gl, Cr, Pf I-V Pasc. BS pr. |
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L 1 Hch 6, 1-7; Sal 32 |
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L 2 1 Ped 2, 4-9 |
| |
Ev Jn 14, 1-12 |
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Oficio dominical Te Deum. |
| |
(OL: Ap 18, 21-19,10) |
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| 25 |
Lunes V s.P. Fiesta: |
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San Marcos, Evangelista |
| ro |
Misa pr, Gl, Pf II Aps, Or sobre el pueblo núm. 26 |
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L 1 1 Ped 5, 5b-14; Sal 88 |
| |
Ev Mc 16, 15-20 |
| |
Oficio de la fiesta. Te Deum. Hr ant y Salmos de la feria
correspondiente. |
| |
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| 26 |
Martes V s.P. Feria |
| bl |
Misa pr, Pf I-V Pasc. |
| |
L 1 Hch 14, 19-28; Sal 144 |
| |
Ev Jn 14, 27-31 |
| |
Oficio de feria |
| |
(OL: Ap 20, 1-15) |
| |
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| 27 |
Miércoles V s.P. Feria |
| bl |
Misa pr, Pf I-V Pasc. |
| |
L 1 Hch 15, 1-6; Sal 121 |
| |
Ev Jn 15, 1-8 |
| |
Oficio de feria |
| |
(OL: Ap 21, 1-8) |
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| 28 |
Jueves V s.P. Feria o Memoria libre: |
| bl |
San Pedro Chanel, pbro y mr o San Luis Ma. Grignon de Montfort,
pbro. |
| |
Misa de feria o (ro o bl) de una de las memorias |
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PF, I-V Pasc. |
| |
L 1 Hch 15, 7-21; Sal 95 |
| |
Ev Jn 15, 9-11 |
| |
Oficio de feria o una de las memorias |
| |
(OL: Ap 21, 9-27) |
| 29 |
Viernes V s.P. Memoria obligatoria: |
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Santa Catalina de Siena, vg y dra. |
| bl |
Misa de la memoria pr, Pf I-V Pasc. |
| |
L 1 Hch 15, 22-31; Sal 56 |
| |
Ev Jn 15, 12-17 |
| |
Oficio de la memoria, ants Ben y Mag prs. |
| |
(OL: Ap 22, 1-9) |
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| 30 |
Sábado V s.P. Feria o Memoria libre: |
| bl |
San Pío V, papa |
| |
Misa de feria o de la memoria Pf I-V Pasc. |
| |
L 1 Hch 16, 1-10; Sal 99 |
| |
Ev Jn 15, 18-21 |
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Oficio de feria o de la memoria |
| |
(OL: Ap 22, 10-21) |
| bl |
I Visp. del domingo sig. Comp. Dom. I. |
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Misa vespertina del domingo sig. |
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|
MAYO |
| 1 |
+ VI Domingo de Pascua |
| bl |
Misa pr, Gl, Cr, Pf I-V Pasc. BS pr. |
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L 1 Hch 8, 5-8. 14-17; Sal 65 |
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L 2 1 Ped 3, 15-18 |
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Ev Jn 14, 15-21 |
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Se puede proclamar el Evangelio del |
| |
VII Domingo de Pascua (Ciclo A: Jn 17, 1-11) |
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Oficio dominical Te Deum. |
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(OL: 1 Jn 1, 1-10) |
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